Día de Muertos en Oaxaca, una aventura inolvidable



Día de Muertos en Oaxaca

El estado de Oaxaca y en particular su capital es conocido internacionalmente por la gran celebración que año con año prepara para conmemorar el Día de Muertos. El sincretismo que se refleja en las tradiciones preservadas con esmero por el pueblo oaxaqueño permite a los visitantes emprender un viaje intenso, emotivo y misterioso para celebrar la vida y la muerte. Si todavía no decides en dónde celebrar estas fechas, al terminar de leer esta nota morirás por reservar tus vuelos a Oaxaca, para experimentar la llegada de los fieles difuntos entre cempazúchitl, pan de muerto y mezcal. ¡Celebra este Día de Muertos en Oaxaca!

¿Cuándo se celebra el Día de Muertos en Oaxaca?

Cuándo es el Día de MuertosLos preparativos de esta majestuosa fiesta comienzan con muchos días de anticipación: los mercados se llenan de colores y las calles de aromas. Aunque en el sentido estricto de la tradición el Día de Muertos se celebra durante las noches del primero y dos de noviembre, en la ciudad de Oaxaca este año los festejos iniciarán el 28 de octubre con el recorrido de la primera comparsa a través del corredor turístico que baja por la hermosa calle de Macedonio Alcalá, en pleno Centro Histórico.

Aunque te parezca algo fuera de lo normal, debes visitar los panteones en los que cada año se encienden cientos de veladoras que alumbran el camino de regreso de los difuntos. En especial, el Panteón General en la capital del estado, en el que familias enteras se reúnen desde temprano para comer al pie de las tumbas y así aprovechar al máximo el tiempo con sus familiares muertos. También puedes trasladarte al Panteón de Xoxotlán, en el que se lleva a cabo una celebración que ha alcanzado fama mundial por el encanto que las personas logran al tapizarlo por completo con pétalos de cempazúchitl.

Únete al recorrido de las comparsas —que son una extraña personificación de la muerte— que recorren la ciudad y algunas poblaciones, acompañadas de un nutrido séquito de personajes que parecen salidos de ultratumba. El primero de noviembre se convoca a los niños y el dos, a los adultos. Las más famosas pasean bailando y cantando durante toda la noche.

Pan de Muerto

Los oaxaqueños acostumbran montar sorprendentes ofrendas de Día de Muertos sobre grandes mesas en las que reúnen los elementos característicos de la gastronomía oaxaqueña y dan cuenta de una tradición que honra la muerte y reúne a pueblos enteros para compartir la comida, la música y la alegría.

Para pasar el tiempo con los difuntos, nada mejor que la tradicional cocina oaxaqueña. A lo largo de las noches podrás probar tamales de mole negro, chocolate caliente y por supuesto, el inigualable pan de muerto. Desde Santo Domingo Tomaltepec, viene el pan de yema y de mantequilla que se comienza a preparar unos días antes de la celebración para que los difuntos lo encuentren fresquecito; a cada pan se le pone una figura de alfeñique que representa a la persona a la que se le ofrenda.

San Agustín Etla

En la capital del estado se lleva a cabo la Noche de muertos dentro del Palacio Municipal, los concursos de altares de muertos y las degustaciones de pan de muerto y chocolate. Si quieres salir de la ciudad, visita los tapetes de arena en el Panteón de San Pablo Huixtepec o viaja hasta San Agustín Etla, un pueblo localizado en los Valles Centrales de Oaxaca —a unos 40 minutos de la capital—, famoso por organizar una de las fiestas más grandes y animadas del estado, conocida como muerteada.

Prepara tu viaje, celebra el Día de Muertos en Oaxaca y enamórate de sus tradiciones.